Esta segmentación muestra la conducta y patrones de consumo de los usuarios, su lealtad a la marca, sensibilidad al precio, la frecuencia u ocasión de compra y los beneficios que buscan al elegir un producto. Con estos datos es más sencillo perfilar el bien o servicio antes de lanzarse al mercado.
Las empresas deben tomar en cuenta que los segmentos de mercado están en constante cambio, con intereses y enfoques distintos en cada generación. Una manera de hacerlo es preguntarse, conocer, unirse y adelantarse a las tendencias, ya que sólo así podrán subsistir. A diferencia de hace unos años, los productos de hoy en día tienen periodicidad, haciendo que las marcas se encuentren en constante innovación.
A la vez, la competencia es abrumadora, por eso es recomendable investigar y estudiar a los competidores. Así es más fácil resaltar la característica diferenciadora en el producto, generando una ventaja competitiva.